miércoles, 26 de octubre de 2016

MK personal y el arte de hablar en público.








En términos del marketing tradicional, es la "venta" directa de toda la vida.

Sólo que hoy en día, más que "venta" como tal, es saber mostrarse y exponerse ante un público cada vez más exigente y mejor informado, más ávido de conocimiento y experiencias para su propias inquietudes personales o profesionales. Un público, en general, que sabe más.

El marketing personal no tiene sentido sin ese saber "presentarse"... y para ello es importante saber qué queremos decir, cómo lo queremos decir y con qué finalidad o propósito lo queremos decir.
Pienso que desarrollar habilidades de hablar en público debería ser una parte de cualquier plan personal estratégico de actuación en nuestra vida profesional. Una parte importante en el propio desarrollo del marketing y la comunicación personal.

No es sencillo cuando somos esclavos de una mente mal entrenada, cuando nos hemos creído las opiniones de los demás que nos limitan y nos desvalorizan como seres humanos, cuando nos hemos creado todo un sistema de creencias que nos cuestionan como seres creativos, valiosos y con mucho que mostrar y decir al mundo. Pero una vez superado, sanado y "limpiado" toda esta morralla que interfiere en nuestro potencial, es cuando empezamos a creer que todo es posible. Entonces nuestra voz se vuelve importante, nuestra presencia es importante y lo que queramos aportar es importante. No sólo porque lo queramos creer, sino porque hay personas que así nos lo hacen saber explícitamente, porque nos buscan, nos aportan feedback constructivo y esperan volvernos a ver y escuchar. Piensa una cosa: siempre habrá alguien a quién le interese y le motive lo que tienes que decir. Todo un reto y una responsabilidad. ;)


"El orador es aquel que dice lo que piensa y siente lo que dice."
William J. Bryan
La semana pasada impartí una charla- coloquio en una conocida librería de Valencia. No, no iba a vender ni presentar ningún libro, iba a vender un curso... y para muestras un botón. La temática era cómo aprender a hablar en público puede ser una oportunidad para el propio auto conocimiento (imprescindible en el desarrollo consciente de nuestra marca personal) y cómo tomando consciencia de nuestros puntos fuertes y nuestras limitaciones podemos reconducirnos y educarnos para hacer buenas y grandes presentaciones en público. Todos tenemos grandes cosas que contar, exponer y compartir. Todos. 


"Ganarse el derecho a hablar es algo que todo el mundo debería tener como objetivo."
Pury Brocos


[Frase poderosa donde las haya que me escribió por el messenger una asistente a dicha charla.  ¡Gracias Pury!]

Volvamos. 
Cuando vemos a alguien en acción hablando con soltura, de cosas "importantes" e "interesantes", con sentido del humor y que sabe "conectar" con el público nos pensamos que esa persona ya nació con ese "don"... que lo ha tenido "fácil"... y que es algo "innato". Me suelo cabrear con estas suposiciones que salen de la más absoluta imaginación por parte del espectador o asistente, y que vivo como un "no valor" al esfuerzo, al trabajo personal implícito, al bagaje y a la disciplina que requieren la habilidad de saber ser, estar y comunicar en público. Siempre hay un trabajo detrás, horas y horas de entrenamiento, prácticas y prácticas en diferentes escenarios, contextos, públicos y temas a exponer, retos y más adversidades que superar... hay todo un universo de voluntad de querer hacerlo y cada vez mejor. Pero eso no se ve... y como no se ve, no se suele valorar.

"Si no sabes cómo explicarlo es que no lo sabes"
Facundo Tomás


Para saber hablar en público es imprescindible conocer el tema, hacerlo tuyo, usar tus propias palabras, unir tu experiencia a él, y que forme parte de tu idiosincrasia personal. Soltar "rastre" y simplemente ser tú. No se trata de darlo todo. Se trata de dar lo mejor. ¿Y cómo dar lo mejor de ti si no te conoces a ti mismo, si no sabes de tu potencial ni has entrenado tu talento? No se puede ofrecer lo que no se conoce. Cuando aprendemos a hablar en público siempre descubrimos algo nuevo de nosotros, quedan expuestos nuestras "virtudes" y nuestros "defectos", y aprendemos a auto observarnos. Una poderosa habilidad.

Es importante la preparación. Tener claro qué pretendes conseguir con tu ponencia: ¿Hacerte conocer? ¿Despertar interés por lo que haces u ofreces? ¿Inspirar? ¿Motivar? o ¿simplemente transmitir conocimientos? Tener claro el objetivo te orientará a usar unas estrategias u otras. No es lo mismo conseguir motivar... que sólo querer transmitir información. Cada objetivo requiere de una energía y una estrategia diferente. Para motivar, tendrás que, como aprendí en PNL, ser el mensaje...y estar motivado tú. Para transmitir información, con un tono de voz aburrido y monótono y un Power Point detrás tendrás suficiente... ahora... ¿qué impronta emocional dejarás en los asistentes? ¿Cual será tu huella o tu marca en aquellos que han venido a verte?

Cuando hagas una presentación en público, la exposición de un proyecto o coordines la reunión de un equipo empieza por preguntarte cómo quieres que te recuerden y qué quieres conseguir. 
A partir de ahí... el cielo es el límite.

Gracias por leerme.

miércoles, 31 de agosto de 2016

¿Cómo afectan tus creencias a tu marketing personal?





Las creencias tienen un poder ilimitado sobre nuestras capacidades. Nos obstaculizan o nos abren nuevas posibilidades para cambiar, para aprender y desarrollar nuevas habilidades. También tienen poder sobre nuestras decisiones; incluso sobre nuestra biología y nuestra propia salud... de hecho son las que dirigen nuestro pensamiento, nuestra atención, y las que desechan o no las posibilidades de crecer, aprender, mejorar y superar las adversidades. El poder es tal, que influyen inevitablemente en nuestra manera de reaccionar al entorno, en la manera de relacionarnos con los demás, de creernos merecedores (o no) de tener éxito y de ser felices, de permitirnos (o no) ser la persona que queremos ser. Las prohibiciones, las reglas internas, lo que determina lo correcto y lo incorrecto, lo que está "bien" de lo que está "mal", los límites y las posibilidades; todo esto forma parte del universo de nuestras creencias... y empiezan a generarse desde el inicio de nuestra vida intra uterina, a través de la comunicación celular entre nuestra madre y nosotros según el Dr. Bruce H. Lipton. Ahí es nada.


"A pesar de que todavía no podemos cambiar la información que contienen nuestros genes, 
sí que podemos cambiar nuestra forma de pensar."
Bruce H. Lipton (La biología de la creencia)

El poder de nuestras creencias es el que hace que actuemos conforme a lo que pensamos y creamos nuestra vida según todo un sistema, gran parte del cual reside en nuestro recóndito inconsciente y que ha sido alimentado y constituido a través de la educación recibida por nuestros vínculos familiares, por nuestra vida social y por nuestras propias experiencias. Sin embargo no tiene porque ser perpetuo...  podemos cambiar y modificar aquellas creencias obsoletas y "sin sentido" en nuestro presente para generar de otras que nos posibiliten mejores maneras de vivir.

Nuestras experiencia crean creencias y nuestras creencias crean experiencias.


Las creencias son las verdades que nos construimos, pero realmente son "construcciones", podemos "des-construirlas" y construir de nuevas siempre que queramos. Puestos a creer...
Y así vamos construyendo nuestra vida y nuestra realidad. Lo importante es que a pesar de nuestras limitaciones físicas y nuestros condicionantes, a pesar de las adversidades y la incertidumbre... no tenemos poder sobre las circunstancias ni sobre los contextos, tampoco lo que nos sucede, pero sí tenemos poder sobre cómo respondemos a ello, con qué filosofía nos tomamos aquello que nos ocurre, cómo gestionamos nuestras emociones al respecto y qué nos conviene pensar para crear una nueva realidad. Percibir lo que nos ocurre desde una mirada de curiosidad y aprendizaje nos brinda la oportunidad de que todo se vuelva más interesante ante nuestros ojos.  :)


"Construimos las creencias basándonos en nuestras experiencias. 
Luego actuamos como si fueran ciertas."
Joseph O'Connor (Coaching con PNL)
 

¿Y como piensas que afecta todo esto a tu marketing personal?
El mundo cree en aquellas personas que creen y apuestan por sí mismas. Esa confianza en nosotros mismos la transmitimos al mundo a través de nuestras palabras, nuestros actos, nuestra lenguaje no verbal... nuestro sentido del humor , nuestra manera de amar, de ser y estar y la proyectamos en nuestro día a día. Todo esto ya está diciendo de nosotros, ya está "vendiéndonos" como personas y profesionales de confianza. Entonces, es importante que tomes consciencia sobre qué crees sobre ti mismo, qué piensas sobre tu manera de trabajar, de relacionarte, de hablar, de tratarte, de tratar a los demás, de emocionarte, de sentir... ¿Cuál es tu filosofía de vida?

Las creencias son los cimientos que sirven de sustento de lo que somos. Un cambio de creencias puede convertirse en un nuevo soporte respecto a lo que queramos en nuestra vida... tener claro lo que queremos (sea formulado como objetivo, meta o estilo de vida) requiere que nos cuestionemos nuestro sistema de creencias y vigilemos si es oportuno hacer algún resert o actualización para impulsarnos a conseguir nuestro propósito. 


"Lo que podemos o no podemos hacer, lo que consideramos posible o imposible, pocas veces es un reflejo de nuestra verdadera capacidad, 
sino más bien un reflejo de nuestras creencias acerca de quiénes somos." 
Anthony Robbins


Hace tiempo que decidí enfrentarme a un reto. Fue una elección personal que sabía que iba a repercutir en las diferentes áreas de mi vida. La meta la tenía clara, y fui muy consciente de que alcanzarla iba a repercutir directamente en mi posicionamiento y en quién soy, no obstante quise revisarme mis creencias respecto a mí, respecto a si era merecedora de ese cambio, respecto a mi propia autoimagen, respecto a cómo pensaba que sería mi vida a partir de conseguir mi meta. Entonces me pregunté: ¿Qué necesito creer para que eso que quiero conseguir sea? 
En PNL trabajamos más sobre lo que "queremos" (idea de que podemos conseguir nuestros objetivos) que sobre lo que "necesitamos" (idea que presupone una carencia de algo). En este caso concebí la palabra "necesidad" como un "requisito" imprescindible sin el cual mi meta no la alcanzaría jamás. Y me puse a trabajar en ello. Me hice un resert de todas las viejas creencias que no me ayudarían a conseguir lo que quería, aquellas que me obstaculizaban, incluso me hacían ir hacia atrás en lugar de hacia delante. Fue un trabajo muy interesante y enriquecedor de autoconocimiento e introspección para darme cuenta la cantidad de "porquería" que llevaba dentro. Una vez limpiada "esta parte" de mi proceso, sólo quedaban unos cuantos meses de trabajo concienzudo, pero el trasfondo ya estaba "limpio", y todo parecía ir más ligero... Me había quitado mucho laste.


"El conocimiento es poder y, en consecuencia, el conocimiento de uno mismo supone una mayor capacidad de actuación."
Bruce H. Lipton (La biología de la creencia)


Así que te invito a reflexionar sobré qué y cómo piensas respecto a algunos acontecimientos de tu vida, respecto a algunas personas que hay en ella, respecto a lo que te frena o te empuja a tomar decisiones positivas, respecto a ti mismo. Te invito a pensar sobre cuáles son tus prejuicios, que creencias alimentan tus temores, cuales alimentan tus sueños.Tal cual pienses, actuarás. Las creencias responden a la pregunta ¿Por qué?, y son nuestras razones más firmes para actuar y reaccionar ante el mundo.

¿Cómo afectan tus creencias a tu marketing personal?


Gracias por leerme.








 

jueves, 18 de agosto de 2016

Cuida tu marca personal, cuídate tú.





No sé a qué te dedicas, y ni siquiera si tienes una estrategia para alcanzar tus metas y tus sueños, lo que sí que sé es que no lo conseguirás sólo. No por desmerecerte, es sencillamente porque nadie puede.

Para conseguir nuestros propósitos necesitamos de colaboradores, de otras personas, de otros profesionales, de "álguienes" aliados y cómplices que nos inspiren, que alcancen dónde nosotros no damos para más, que nos motiven... incluso que nos cuestionen... Necesitamos mentes creativas, realistas y críticas para reubicarnos, advertirnos y empujarnos.

Nuestra marca personal esta siempre en juego. Dime cómo tratas a los demás y te diré como te tratas a ti mismo.


Howard Gardner


Así es. Estamos como demasiado enfocados hacia fuera y nos olvidamos que los mejores cambios, las mejores batallas se libran en nuestro interior. Por eso es importante cuidarnos. Cuidar nuestros alimentos, cuidar nuestros pensamientos, cuidar nuestras conductas, vigilar nuestras creencias, revisar nuestros valores, porque tal cual somos, creamos nuestra realidad.

Hay personas que pasan por la vida totalmente ajenas a la repercusión o el impacto que causan en los demás, sin ser conscientes de que sus conductas no caen en saco roto y que repercuten en las emociones  de otras personas e influyen  necesariamente en las respuestas de los demás.Y así van creando su drama de vida. Después se encuentran con reacciones por parte de otros no esperadas, y se quejan de que el mundo está en contra de ellos. Todo menos hacerser una ITV interior, revisar sus comportamientos, y pensar que posiblemente algo han tenido que hacer ellos antes para que el mundo les responda de cierta manera no deseada.

Popular 

Somos nuestro mejor aliado, solamente que no nos conocemos y tendemos a tratarnos como a "uno cualquiera", sintiéndonos como alguien que pasa por la vida simplemente porque le funciona el corazón y ya está. ¡Pero no vive! Somos nuestros eternos desconocidos porque no nos ponemos a trabajar sobre nuestro crecimiento personal, sobre la toma de conciencia de quién soy, cuáles son mis talentos, dónde quiero ir, y qué voy a hacer (y cómo) para llegar.
Bah! cuestiones demasiado complicadas para el día a día... Ya no hay tiempo para eso.
Tú mismo.

Una de las primeras estrategias para desarrollar una poderosa marca personal es el autoconocimiento. Por eso invertir en tu propia formación personal te facilita habilidades para ir revisándote y observándote prácticamente día a día; para soltar lastre y hacerte un resert interior,  para cuestionarte a ti mismo (vigilando el pequeño gran ego que suele ser un buen boicoteador) y explorar otras maneras de ver el mundo.

"La inversión en uno mismo te garantiza los mejores dividendos, puede que en primer término no seas capaz de verlo, pero en el largo plazo te aseguro que será tu mejor inversión y disfrutarás de sus enormes beneficios, que además son perdurables en el tiempo."
Alex Arroyo 

Si tú te cuidas, tú estás bien. Si estás bien emanas "bien". Si emanas "bien", atraes que te ocurran cosas "bien" y "buenas"; incluso ante la adversidad y la incertidumbre si tú te cuidas, todo irá bien. No nos olvidemos que el desarrollo personal es una poderosa estrategia para lidiar y liderar tu vida, incluso, el desarrollo de la intuición y la espiritualidad... ahora bien, no se trata de quedarnos ahí como seres evolucionados y pensar que ya todo está hecho, a menudo nos toca morder polvo en la "vida" de la tercera dimensión, solucionar cosas y enfrentarnos a nuestros más recónditos dragones, sufrir las emociones para, pasada esa experiencia, trascender y ser mejores personas.

Cuidándote tú, cuidas tu marca; velas por que tus respuestas ante las circunstancias adversas, personas tóxicas y situaciones complejas, sean las más congruentes con tu manera de ser y estar... y desde ahí tu marca va desarrollándose de manera natural... prácticamente por su propia esencia, dejando que emerja lo mejor de ser tú.

¿Te cuidas? ¿Vigilas tus pensamientos? ¿Eres cuidadoso con los demás? ¿Cuidas tus reacciones ante el mundo? ¿Cuidas tu marca personal?


"La marca personal es la huella resultante de la puesta en valor del autoconocimiento."
@doctorbrandorg



Gracias por leerme


martes, 26 de abril de 2016

¿Qué es lo mejor de ser tú?


Si todavía no la has visto, te la recomiendo. Kung Fu Panda 3 expone la valía y el talento individual al servicio del bien común contra un enemigo también común. A lo largo de su historia hace hincapié, no en  desarrollarse como "otro", sino en explotar lo mejor que cada uno sabe hacer y disfrutar haciéndolo, entrenándose todos para potenciar la identidad individual y colectiva. Una de las preguntas clave de esta película es  ¿Qué es lo que hace que seas tú y no otro? 
¿Te lo has preguntado alguna vez?

Ahí es nada. Otra película para todos los públicos escondida detrás de una historia para niños, que bien puede servir de reflexión y auto revisión para muchos adultos. Es uno de los aspectos que más me fascina del cine "infantil", que son verdaderas metáforas a través de aventuras donde los personajes viven un proceso de transformación a través de la superación de sus propias capacidades, cuestionando lo establecido y los estereotipos para contribuir en el cambio del sistema al que pertenecen. (Ver también Zootrópolis).
 
¿Qué es lo mejor de ser tú? 
¿Te lo has preguntado alguna vez?
Bien os podrían responder Po (el "prota" de la saga Kung Fu Panda) y Juddy (la "prota" de Zootrópolis), que si al principio de cada historia no lo tienen nada claro, durante su aventura van, poco a poco, reafirmándose en su identidad a pesar de las adversidades y tomando consciencia de sus cualidades individuales que los hacen únicos.  
Igual que la vida misma de cualquier ser humano, al pasar por las pequeñas aventuras de la vida (o no tan pequeñas), al superar desafíos, y enfrentarse ante la incertidumbre, uno se transforma...


"Se requiere coraje:
coraje para ser uno mismo y coraje para meterse dentro de uno mismo.
No conozco coraje más grande que ese."
Osho
 
 
Parece una tontería de pregunta... Pero... ¿Te atreves a responderla? ¿Qué es lo mejor de ser tú?
No se pregunta sobre aquello mejor que tienes... Ni sobre la mejor de tus capacidades... Sino... sobre lo mejor de lo que ERES.

Para responder a ello, uno tiene que conocerse muy bien... y para ello, tiene que haberse "trabajado" en profundidad a nivel personal (esto incluye la parte de educación y programación mental y la parte del sentir y las emociones, que tantas veces nos pueden delatar). No es una pregunta fácil de responder... pero a mí me resultó muy interesante y revelador. La respuesta puede tener que ver con las creencias y los valores, como con el concepto que tengas de ti mismo y el propio sentido de autoimagen. ¡Ojo aquí! Porque el riesgo en caer en el autoengaño es tremendo.

Durante una práctica en un taller de Judith DeLozier, al que tuve el placer de asistir la pasada primavera,  uno de los ejercicios consistía en responder a la siguiente pregunta: ¿Qué es lo mejor de ser tú? 
En ese ejercicio, y ante una pregunta tan poderosa, sólo me vino una respuesta ante mis compañeras y amigas de formación: "tener amigas como vosotras".  Hoy me recreo con esa respuesta y la convierto en una de mis verdades titánicas.  Sigo pensando y sintiendo que lo mejor de ser uno mismo, es la calidad de las personas que nos rodean, que nos viven, que nos respiran y con quienes compartimos nuestros andares, nuestros pesares y también nuestras alegrías. Ellas son todo un punto de referencia de quienes somos, y en qué momento de nuestra vida y de nuestra propia evolución personal nos encontramos. Nos dan pista de cómo nos va la vida y de qué tipo de decisiones hemos tomado en nuestro pasado y nos han llevado a tener uno u otro tipo de personas a nuestro lado.
Pero esa fue mi respuesta... No tiene porque ser la tuya.


"[...] ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo"
Nietzsche

Es una pregunta poderosa que nos invita a pensar en ese "algo" que marca la diferencia ante nuestros semejantes y descubrirlo bien podría ser la clave de tomar consciencia de nuestros propios talentos para, con valentía, exponerlos al mundo y trabajar para que sean nuestra principal fuente de ingresos. Uff, sí... menudo marrón... Lo puedes bien pensar. Sin embargo, grandes gurús del éxito personal y profesional, llevan décadas exponiendo la idea de que las personas verdaderamente felices son aquellas que disfrutan haciendo lo que hacen y poniendo sus talentos al servicio de los demás para que también otras personas se puedan enriquecer y beneficiar. El verdadero secreto de la vida.

A modo de experimento, puedes empezar a hacer un pequeño ejercicio:
1) toma nota sobre los valores que predominan en tus decisiones en el área de tu vida que desees, 
2) anota tus propios pensamientos que predominan en ese área específica, 
3) visualízate en ella y anota cómo te ves a ti mismo ejerciendo el rol que desarrollas en esa misma área,
4) Pregúntate: ¿es así como lo quiero? ¿Sería conveniente hacer algunos cambios para mejorar? ¿Cuáles?
Y, por último:
5) ¿Qué es lo mejor de ser yo? ¿Cómo influyo en esa área de mi vida para que otros también se puedan beneficiar?

Posiblemente te resulte muy útil responder a estas preguntas... o tal vez no... Pero al ponerte en ello nuevas sinapsis neuronales estarán haciendo un trabajo asombros para educarte a "pensar diferente". ¿Te atreves?  
 
"Sé tú mismo, todos los demás están ya ocupados"
Oscar Wilde


Gracias por leerme

lunes, 21 de marzo de 2016

Saber decir que "NO"





"A veces hay que saber renunciar a lo bueno para obtener lo mejor"

Este fue uno de mis grandes aprendizajes mientras me reciclaba en el Master Practitioner en PNL allá por el 2009.

Otro fue aprender a decir "NO". Breve palabra y tan difícil de pronunciar a veces.

Cuando mi niña empezó a hablar, su primera palabra fue "mamá", la segunda, "papá" y la tercera cosa que dijo fue: "tú, no". Entonces pensé: "Cuanta razón tienes, mi amor, cuantos disgustos me hubiera ahorrado yo en esta vida si esas dos simples palabras las hubiera sabido juntar y expresar en más de una ocasión". Una gran maestra y a penas sabía andar.

En la gran mayoría de las familias nos han educado para decir "Sí", para hacer caso a los demás, para satisfacer las necesidades de otros, a ser "buenos chicos" y ha ser obedientes.
A nivel social queda muy bien, pero llega un punto que nos mostramos tan complacientes y tan atentos a cumplir con los deseos de los demás que nos olvidamos de nosotros mismos. Nos vamos alejando de lo que llamamos en PNL "nuestro centro", y empezamos a perdernos de vista en nuestra  perspectiva de la realidad. Vivimos con los demás y para los demás... y cuando nos damos cuenta... ¿Qué ha sido de mí? ¿Donde estoy en mi panorama actual?... Y es muy probable que ni me "vea", ni me sienta... y haya dejado de "velar por mí". Porque nos han enseñado que eso de pensar en uno mismo está de más y es de ser "egoístas". Entonces puede venir alguna crisis, algún tipo de cambio abrupto y repentino que nos desequilibra y nos hace sentir que el suelo se derrumba a nuestros pies... Y de repente, la nada.
Ni nos vemos ni nos ven. Y en el mundo actual, si no te ven no existes... y si no te ves tú a ti mismo, va a resultar misión imposible hacerte ver a los demás. Importante saberte definir para posicionarte en tu vida... y en el mercado. E importante saber renunciar a otras cosas para velar por ti.


 "De nadie estamos más lejos que de nosotros mismos"
Nietzche


Saber decir que NO implica carácter, personalidad fuerte y tener las cosas claras; y eso, innato o no, también se puede aprender.
El sentimiento de sentirse excesivamente "atado" -en el trabajo o por algún compañero o jefe, en la familia por la multitud de responsabilidades, en la pareja que nos puede absorver más de lo que estamos dispuestos, en los círculos sociales que nos reclaman-, nos puede pasar factura e incluso afectar a nuestra salud, cargarnos de kilos extras de estrés, y dañar potencialmente nuestra marca personal, elocuencia y nuestro propio saber ser y estar.  Por eso es importante saber priorizar y aprender a renunciar a cosas para facilitarnos el acceso a otras; saber decir que NO es saber renunciar a tareas, proyectos, personas, (o posponerlos) con el fin de enfocarnos en nuestras prioridades y saber gestionarnos la energía vital.

Entiendo que haya personas a las que les pueda resultar tan goloso sentirse reclamado por los demás,  y así, sentirse tan importantes y útiles... (¡ese pequeño gran ego!) pero con el paso del tiempo el desgaste emocional, mental y físico es inevitable. Entonces se presenta como urgente el aprender a priorizar, a elegir, a decidirse... y toda decisión implica una renuncia.


 "Aprende a decir "no" con frecuencia. 
Es la única manera de enfocarte en tu prioridad y ver resultados."
Mariela Dabbah


Cuando en PNL trabajamos la especificación de objetivos vamos tomando consciencia de qué es lo que queremos, cómo lo podemos conseguir, por dónde ir, por dónde no, con quién sí y con quién no. 

El NO tiene poder. Nos facilita orientarnos hacia el SÍ, y nos ayuda a desechar ideas, alternativas y tentaciones que posiblemente nos puedan desviar y entretener de nuestra meta o propósito, tanto a corto como a medio o largo plazo. 

Decir NO no es decir NUNCA. No, necesariamente. Puede ser un NO "de momento", puede ser un "espera", puede ser un aplazamiento de algo, porque cuando hacemos algo útil en el momento adecuado, su eficacia y su impacto se multiplica exponencialmente. 

El NO nos ayuda a poner límites, a los demás y también a nosotros mismos. Es un ¡Basta ya! que nos posiciona cuando nos dejamos llevar por la inercia durante demasiado tiempo y nos perdemos entre la rutina y la vorágine de la cuotidianidad... Es un ¡Stop! cuando nos difuminamos con nuestro entorno y los demás... Un NO a tiempo, puede ser un volver a nosotros, sin más intención.

Si nos desgastamos demasiado, dejamos por el camino parte de lo que somos y de nuestras habilidades de  estar con los demás; dejamos de estar al 100%, dejamos nuestra presencia y poder difuminados y sin color. Eso afectará a nuestra propia marca y marketing personal, afectará a nuestras relaciones y a la imagen que improntemos en los demás. De nada nos sirve desgastarnos ahora, si nos esperan meses de labor por delante, por eso es importante saber negociar con uno mismo, y saber renunciar hoy, para retomar, en el caso que fuera necesario, más adelante. Y no pasa nada.


 "Cuando se sabe decir que "no", 
el "sí" tiene un sabor muy distinto."
Alejandro Jodorowsky 


Decir NO es una manera de disfrutar del Sí, de reafirmarnos en nuestras decisiones, de posicionarnos ante la adversidad y mantenernos congruentes con nuestros valores y creencias. Quién quiera lo entenderá, y quién no, serán absurdas las miles de explicaciones.

Gracias por leerme, una vez más.