martes, 9 de junio de 2015

¿Cómo usas tus recursos?


  • Un recurso es una fuente o suministro del cual se produce un beneficio. Normalmente, los recursos son material u otros activos que son transformados para producir beneficio [...]  (http://es.wikipedia.org/wiki/Recurso)


Los recursos tienen que ver con aquello a lo que recurrimos para salvar una situación, solucionar un problema o conseguir un logro, sea en cualquier área de nuestra vida.
Habitualmente no somos conscientes de todos los recursos que tenemos y solemos centrarnos solamente en los más "obvios", los que podemos ver y tocar, los económicos y materiales. Pero hay más. De hecho, hay mucho más. El ser humano dispone de más recursos de los que cree tener. Siempre, siempre.
Para mí hay dos tipos de recursos: externos e internos.
Los RECURSOS EXTERNOS son aquellos de los que disponemos de manera material y tangible (coche, habitáculo, ordenador, ropa y cualquier tipo de utensilios "físicos") de los cuales podemos hacer uso para lo que necesitemos o queramos conseguir.
Y también contamos con los RECURSOS INTERNOS, aunque no es muy habitual tomar consciencia de ellos si no nos ponemos a "mirar hacia dentro". Son tales como el conocimiento, la experiencia, el bagaje personal,  la formación y otras habilidades y capacidades que de una manera u otra hemos aprendido, desarrollado e integrado a lo largo de nuestra vida. Dentro de los recursos internos, es importante contemplar aquellos que nos permitan una buena gestión emocional,  psicológica, física, mental y creativa.

"En los contratiempos, sobre todo, es donde conocemos nuestros recursos
para hacer uso de ellos" 
Horacio


Cuando en el primer nivel de formación de PNL, Practitioner, trabajamos la especificación de objetivos, ponemos especial interés en que los alumnos pongan especial interés y atención en la búsqueda de recursos de los que no son demasiado conscientes y que utilizan tan de manera automática que ni siquiera les dan valor... Que los saquen a flote, forma parte de su autodescubrimiento para que los valoren como algo que saben hacer, desarrollar y ejercer con naturalidad tomando consciencia de que no todo el mundo dispone de esas habilidades ni sabe hacer ciertas cosas. ¡Entonces se sorprenden!. Porque siempre contamos con más recursos de los que creemos tener. A menudo tenemos recursos que no usamos... y es una pena, porque de no usarlos, caen en desuso y terminamos por olvidar que los tenemos... Es como si sabiendo leer no leemos, eso no nos convierte en mejores que los que no saben leer.
Uno de los recursos que a veces nos cuesta tener en cuenta es el recurso de los recursos humanos, que aunque son externos, dependen mucho de cómo nos gestionamos los internos y de las habilidades intrínsecas que tenemos para ganarnos, generar y mantener la confianza con los demás. Como si de una empresa se tratase, las personas también deberíamos tener un pequeño departamento interior de recursos humanos al cual echar mano y poder contar con otras personas para llegar dónde, por circunstancias, falta de conocimiento, habilidad o tiempo, no podemos llegar solos. De esta manera es como se genera la energía de la colaboración. Para mí es la esencia del trabajo en equipo: dónde yo no llego puedo contar contigo, dónde tú no llegas puedes contar conmigo.

Todos disponemos de recursos suficientes para generar otros recursos y conseguir lo que nos proponemos. Nos puede costar más o  menos, tiempo, esfuezo, dinero, disciplina, energía, dedicación... pero nunca partimos de cero, porque siempre tenemos el recurso de aprender nuevos recursos.

  "La única habilidad competitiva a largo plazo es la habilidad para aprender"
Seymour Papert


El ser humano por su propia complejidad es rico en recursos y alternativas que le permiten desenvolverse en su propio medio; y los más importantes son precisamente aquellos que nos facilitan adquirir otros
(Material didáctico de L'Escola de Vida (R). Practitioner. 1er nivel de formación de PNL)
  

Es importante tener en cuenta qué es lo que queremos conseguir, porque según nuestro objetivo usaremos unos recursos u otros, todo depende del fin que queramos alcanzar. ¿Para qué coger el tren si mi objetivo es ir a la farmacia de la esquina?

Así pues podemos empezar a detectar y diferenciar nuestros RECURSOS DISPONIBLES (los que ya tenemos) y los RECURSOS ADICIONALES (los que nos conviene aprender o conseguir).

"De la igualdad de habilidades surge la igualdad de esperanzas en el logro de nuestros fines" 
Thomas Hobbes

Posiblemente preguntas como las siguientes te puedan resultar útiles para detectar tus recursos actuales disponibles:

-¿De qué recursos dispongo ahora para alcanzar mi objetivo?
-¿Cuál o cuáles de mis habilidades seria útil usar ahora para acercarme a lo que quiero?
-¿Qué capacidades más óptimas tengo ya para ir avanzado hacia mi meta?
-¿Qué otras capacidades, aunque aparentemente no tengan mucho que ver con mi objetivo, me pueden igualmente acercar a él?
- ¿De qué otras alternativas dispongo?

El saber de qué disponemos ya nos facilita más la toma de consciencia de aquello que nos conviene aprender.

-¿Qué otros recursos o habilidades necesito para conseguir lo que quiero?
-¿Qué me conviene aprender o desarrollar además de lo que ya sé y puedo hacer?
-¿Qué tendría que mejorar o enriquecer para conseguir mi objetivo de manera más rápida o eficaz?
-¿Con quien más podría contar para este proyecto?


"Innovar es encontrar nuevos o mejorados usos a los recursos que ya diponemos"
Peter Ducker

Pueden parecer preguntas absurdas, sin embargo no solemos hacernoslas habitualmente... y cuando nos las hacemos pueden resultar muy poderosas. Y más poderosas todavía sus respuestas.
Trabajar en nuestros recursos a menudo resulta apasionante si tenemos claro dónde queremos llegar... y vivir el camino como un proceso de desarrollo y aprendizaje nos puede facilitar mucho mantener la motivación y una actitud de crecimiento.
Los recursos son la clave en cualquier plan de acción, así que poner especial atención en ellos, en los que ya tenemos, en los que nos conviene adquirir y todas las posibilidades es imprescindible para llevarlo a cabo. 

"El verdadero valor de tener recursos no es poseerlos, sino saber usarlos"
Maria Máñez 

¿Ya sabes cómo usas tus recursos? 

Gracias por leerme.

martes, 26 de mayo de 2015

Saber generar confianza



"No hay ningún futuro en una relación que no tenga un mínimo de confianza"
Joseph O'Connor

La confianza es, sin duda, el alimento que más nutre la raíz de cualquier relación, bien sea comercial, profesional o personal. Cuando ese alimento falta o se no da con tanta frecuencia, la relación empieza a flojear y puede simplemente dejar de existir. Cuando la confianza falla, algo se rompe.Y después recuperarla resulta muy, pero que muy difícil.
Para mí es la base de todas las relaciones, por eso hay que poner especial interés en cultivarla, generarla y mantenerla.

Yo entiendo la confianza desde tres perspectivas diferentes :
1) Con uno mismo: autoconfianza.
2) De "dentro" a "fuera". La confianza que generamos en los demás.
3) De "fuera" a "dentro". La confianza que los demás generan en nosotros.

Veamos.

1) La confianza con uno mismo tiene que ver en cómo nos comunicamos y relacionamos con nosotros mismos. Tiene que ver con la capacidad de sentirnos valiosos, valorados, queridos y capaces de conseguir lo que nos propongamos y está intimamente relacionada con nuestra propia autoestima, nuestra propia autoimagen y con nuestra fuerza de voluntad. La fuerza de voluntad emerge, cuando confiamos en nosotros mismo. Cuando perdemos la confianza en nosotros mismos nos "desconectamos", como decimos en PNL, de nuestro centro, de nuestra fuente de recursos y poder personal y empezamos a sentimos perdidos, desmotivados, miedosos, incapaces y pequeños. Y ese sentir nos construye muros en lugar de puentes. Por eso es tan importante creer en uno mismo, porque tal cual creamos, crearemos y nos iremos fortaleciendo o debilitando por dentro, ya no solamente desde lo mental, sino también desde las emociones. Para ello, no dejaré de insistir, una labor de desarrollo personal y de autoconocimiento nos facilita creer más y mejor en nuestras capacidades y recursos, en nuestro bagaje personal y profesional, en cómo nos tomamos la vida y en nuestra manera de ser y estar en el mundo.


"La satisfacción de la necesidad de autoestima conduce a sentimientos de autoconfianza, valía, fuerza, capacidad y suficiencia, de ser útil y necesario en el mundo"
Abraham Maslow


Una alta autoestima es la máxima expresión de la autoconfianza; es tener una fuerte convicción en nuestras capacidades y nuestro potencial con un sentimiento profundo de ser merecedores de alcanzar nuestros sueños. Un estado de apertura y confianza nos permite poner atención tranquila en las oportunidades y en las personas.

Si empezamos a confiar en nosotros mismos, por simple y natural sinergia lo proyectaremos hacia fuera y nos será mucho más sencillo ganarnos la confianza de los demás.

2) De "dentro" a "fuera". La confianza que generamos en los demás supone saber generar lazos de fiabilidad y seguridad con los otros, y tiene que ver en cómo nos comunicamos y relacionamos con nuestro entorno y con otras personas.  Resulta muy difícil hacernos dignos de confianza si no creemos en nosotros mismos primero y de una manera total.  Pero la confianza no es algo que se gana ni fácil ni rápidamente; supone dedicación, una actitud de entrega, apertura, servicio y, también, de vigilancia...

La confianza es la seguridad o esperanza firme que alguien tiene de otro individuo o de algo. También se trata de la presunción de uno mismo y del ánimo o vigor para obrar.

La confianza tiene que ver con la sinceridad, la honestidad, la fiabilidad, la competencia y la congruencia personal. Será fácil que los demás confíen en ti si dices lo que piensas hacer, compartes tus ideas y proyectos, y además, los llevas a cabo bien y en la fecha acordada. Generar confianza  implica compromiso, compromiso por cumplir con aquello que decimos que vamos a hacer y poner especial cuidado en evitar crear falsas expectativas. Para mí, sembrar la confianza es la base del marketing personal. Puede que no sea rápido, y requiera de cierta energía y dedicación pero a la larga asegura relaciones fuertes y duraderas, hace crecer la autoconfianza y genera más credibilidad en los demás sin olvidar el efecto personal del boca a boca que seguirá fortaleciéndose dándote más seguridad  en ti mismo para seguir cosechando logros.

Ponte a generar confianza “… nunca sabes si esa persona puede ser aquella con la que necesitarás hablar para cumplir tu sueño dentro de medio año” (Matti Hemmi "Atrévete a soñar")


"La congruencia es la señal de la inteligencia emocional, es señal también de confianza. Una persona congruente es alguien con quien se puede confiar. Cuando somos congruentes podemos comprometernos, podemos aportar lo mejor de nosotros a la situación.  
Joseph O'Connor


3) De "fuera" a "dentro". La confianza que los demás generan en nosotros.  ¡Ojo con este apartado!  Darnos nuestro tiempo antes de confiar a "ciegas" o precipitadamente con  alguien puede ser tremendamente valioso para proteger nuestro centro y evitar posibles desengaños y frustraciones. En el libro PNL y relaciones humanas, Joseph O'Connor y Robin Prior nos recomiendan tener en cuenta cinco reglas básicas sobre esta perspectiva de la confianza:
  1. La confianza tiene que tener límites. Si no ponemos límites la confianza no es tal, sino una apertura indiscriminada. La confianza requiere "ganársela" y garantizarla (...) para que tenga algún valor.
  2. Hay que separar la confianza del rapport y el afecto .  No confundamos la confianza con el deseo de confiar. (…) no confíe en alguien sólo porque le gustaría poder hacerlo. Confía en alguien porque de alguna manera ha "hecho" cosas que te indiquen que es digno de tu confianza.
  3. La confianza crece con el tiempo y no con lo que la gente dice, sino con lo que hace.            .
  4. La confianza no puede florecer cuando tenemos miedo. Un estado de miedo es un estado "cerrado" y con un estado interno cerrado la autoconfianza se pierde, es muy difícil generar confianza en los demás, y también confiar en otros. Donde hay temor no puede nacer la confianza.
  5. Considera tu confianza como algo precioso, algo que no hay que entregar a la ligera.

Así, pues, la clave de todo confianza empieza por uno mismo. La única manera de generar confianza, es siendo congruente contigo mismo, con tus creencias y valores, tus comportamientos, y tu sentido de la identidad. Es vigilar que aquello que haces nutra y alimente aquello en lo que piensas y crees, que refuerce la idea que tienes de ti mismo, y que potencie tu manera de ser y estar en el mundo… entonces tus palabras silenciarán y tus actos hablarán. Y es en los actos donde se gana la confianza de las personas.


Deja de empeñarte en llevarte bien con los demás y empieza a llevarte bien contigo mismo, solo cuando seas capaz de establecer una preciosa relación contigo estarás preparado para tener preciosas relaciones con otros.
Mamen Garrido 


Gracias por leerme.